Después de más de una semana en Pasto, esperando que liberaran las rutas, sin muchas expectativas, decidimos salir e intentar llegar a Cali como fuera. Tomamos un bus a un pueblito cerca de Pasto para poder estar en la carretera e intentar hacer dedo, después de más de dos horas de espera, con el sol que nos partía la cabeza y después de haber caminado mas de 3 km con todas las mochilas a cuestas, nos frenó la primer camioneta, que solo iba hasta el siguiente pueblo, por supuesto que subimos igual. En la caja trasera de la camioneta, con la mejor vista panorámica, avanzamos aunque sea algunos 60 km.