Después de muchas horas de viaje (unas 24 hs) desde Jericoacoara, después de varias paradas, y cuando digo varias, son realmente muchas, parecía un micro de linea, subía y bajaba gente en cada pueblito por el que pasábamos, por fin llegamos a Belem, la puerta de entrada al lugar que tanto esperé en este viaje, El Amazonas.
